La respuesta corta
Los estudios más citados coinciden en una tendencia: los correos B2B rinden mejor en las mañanas de días laborables, sobre todo entre las 9 y las 12 en la hora local del destinatario. HubSpot encontró que el 47.9% de los marketers B2B reporta su mayor engagement en esa franja, y MailerLite, tras analizar más de 2 millones de campañas, ubica el pico de aperturas entre las 8 y las 11 de la mañana. Pero ningún estudio serio promete una hora exacta que funcione para todos: la mejor hora para enviar correos depende de tu audiencia, y la única forma de conocerla con certeza es probar con tu propia lista.
Si vendes en varios países de América Latina, además, “las 10 de la mañana” no significa nada hasta que definas la mañana de quién. Entre Ciudad de México y Buenos Aires puede haber dos o tres horas de diferencia según la época del año. En este artículo verás qué dicen los estudios con sus fuentes, por qué la hora óptima varía, y cómo encontrar la tuya con un proceso de prueba simple.
Qué dicen los estudios (con fuente)
Tres investigaciones recientes de proveedores de email marketing dan señales útiles, aunque no idénticas:
HubSpot encuestó a más de 150 profesionales de marketing en Estados Unidos. La mayoría reportó el mayor engagement entre las 9 y las 12, seguido por la franja de 12 a 15. Entre quienes venden a empresas, el 47.9% señaló la media mañana como su mejor momento. Sobre el día, el 27% eligió el martes, el 19% el lunes y el 17% el jueves.
MailerLite analizó 2,138,817 campañas enviadas entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025. Su hallazgo central: las aperturas alcanzan su pico en las mañanas de días laborables, entre las 8 y las 11, mientras que los clics se concentran en la tarde y noche, entre las 18 y las 21. Un dato que incomoda al consenso: el viernes registró la mejor tasa de apertura promedio (49.72%), con el lunes muy cerca (49.44%).
GetResponse, en su reporte de benchmarks sobre 4.4 mil millones de mensajes, encontró que el engagement se mantiene estable de lunes a viernes, con martes y jueves ligeramente mejores en clics. Su dato más revelador es otro: las campañas que ajustaron el envío al huso horario de cada destinatario lograron un CTR de 9.76%, frente a un promedio global de 3.2%.
Nota la contradicción: HubSpot corona al martes, MailerLite al viernes y GetResponse dice que casi da igual el día laborable. Cuando tres estudios serios no coinciden en el detalle, la lectura correcta no es “uno tiene razón”, sino que el día exacto pesa menos que otros factores. Las tendencias convergen en algo más modesto y más útil: mañana laborable, hora local del destinatario, y evitar el fin de semana.
Por qué la hora óptima depende
Tratar estos promedios como ley es el error más común. Tres variables cambian la respuesta para cada prospecto:
El huso horario. Casi todos los estudios citados se basan en datos de Estados Unidos, Reino Unido y Europa. En América Latina no existe un estudio público con muestra suficiente que fije la mejor hora por país, así que desconfía de cualquier tabla que prometa “la hora exacta para Colombia” o “el minuto ideal para Chile” como dato comprobado. Lo que sí es verificable es el principio: el correo debe llegar cuando el destinatario está frente a su bandeja, y eso se define en su hora local, no en la tuya. El dato de GetResponse sobre envíos ajustados por huso apunta justo en esa dirección.
El rol y el área. Un gerente de finanzas revisa el correo en bloques predecibles; un líder de operaciones en planta puede pasar la mañana sin abrir la bandeja; alguien de marketing vive dentro del correo casi todo el día. La misma hora de envío produce resultados distintos según el área del prospecto.
La seniority. Directores y C-level suelen despachar correo muy temprano, antes de la primera reunión, o tarde en la noche. Los perfiles operativos tienden a revisar dentro del horario laboral. Por eso una campaña dirigida a directores generales puede rendir mejor a las 7:30 que a las 10:30, mientras que con analistas ocurre lo contrario.
A esto se suman la industria, el dispositivo y los hábitos de cada bandeja. La conclusión honesta: la franja de media mañana en hora local es un buen punto de partida, una heurística razonable, no una certeza.
Cómo encontrar tu mejor hora con pruebas A/B
La ventaja de trabajar con tu propia lista es que no necesitas creerle a nadie. El proceso es simple:
- Elige un segmento homogéneo. Mismo país, área similar y seniority comparable. Si mezclas directores de México con analistas de Argentina, el resultado no te dirá nada.
- Cambia una sola variable. Mismo asunto, mismo cuerpo, mismo remitente. Solo varía la hora: por ejemplo, 8:30 contra 11:00 en hora local del destinatario.
- Acumula muestra suficiente. Con listas pequeñas, un solo envío no alcanza. Repite el experimento durante tres o cuatro semanas hasta sumar algunos cientos de envíos por variante antes de declarar un ganador.
- Mide lo que importa. Las tasas de apertura están infladas por los filtros de privacidad que precargan imágenes, como los de Apple Mail. Prioriza respuestas, clics y reuniones agendadas.
- Itera por segmento. La hora ganadora para directores de finanzas en Colombia no tiene por qué servir para gerentes de marketing en Perú. Documenta cada resultado y conviértelo en tu propio benchmark.
En pocas semanas tendrás un dato que ningún estudio global puede darte: la mejor hora para tu mercado, tu oferta y tu lista.
El timing es una pieza de la cadencia, no la estrategia
Obsesionarse con la hora del primer correo es optimizar el 5% del problema. La mayoría de las respuestas en prospección B2B llega en los seguimientos, no en el primer toque. Eso significa que el timing real incluye el espaciado entre correos, el día en que cae cada seguimiento y la combinación con otros canales. Si todavía no tienes esa estructura, empieza por entender qué es una cadencia de ventas y luego afina las horas.
Una hora de envío perfecta no rescata un mensaje genérico ni una secuencia sin seguimientos. El orden correcto es: lista bien segmentada, mensaje relevante, cadencia con seguimientos consistentes y, sobre esa base, optimización de horarios.
Cómo ajusta Growly el timing de tus envíos
El motor de cadencias de Growly ajusta el momento de envío de cada correo según tres señales del prospecto: su país, su área funcional y su seniority. En lugar de disparar toda la secuencia a la hora en que tú la activas, programa cada toque en una ventana razonable en la hora local del destinatario, con heurísticas distintas para un director que para un analista.
Vale ser claros sobre qué es y qué no es. No es una “hora mágica” descubierta por inteligencia artificial: es una heurística informada por las tendencias que viste arriba, aplicada de forma automática para que no tengas que calcular husos horarios a mano. Y se combina con tu propia evidencia: los resultados de tus envíos te permiten ajustar las ventanas por segmento, de modo que el punto de partida razonable evolucione hacia el horario que funciona con tu lista real.
Ese es el enfoque honesto frente a un tema lleno de promesas infladas: partir de lo que los estudios sí sostienen, admitir lo que depende de cada audiencia y darte las herramientas para medirlo con tus propios datos.